Esta cuarcita es una sinfonía en tonos de gris, donde cada detalle parece capturar el movimiento eterno de la naturaleza. Las líneas y ondulaciones que recorren su superficie recuerdan a las olas suaves de un océano en calma. Su diseño es sobrio y elegante, pero con una profundidad visual que invita a la exploración. Los tonos grises oscilan entre claros y oscuros, generando un efecto visual de capas que aporta dimensión y carácter.
Es una pieza que irradia sofisticación y modernidad, ideal para espacios que buscan transmitir una atmósfera minimalista, pero cargada de personalidad.