Este granito presenta una base profundamente oscura, con un tono negro intenso que aporta elegancia. Las vetas blancas y grises fluyen de manera orgánica a lo largo de la superficie, creando un contraste visual dinámico y cautivador. Estas líneas tienen un patrón ondulado y natural, casi como si fueran corrientes de agua que atraviesan una roca antigua, lo que aporta una sensación de movimiento y vitalidad.
El equilibrio entre el negro profundo y las vetas claras hace que este granito sea ideal para espacios contemporáneos que buscan destacar, como encimeras de cocina, islas, revestimientos de paredes o incluso mesas. Su diseño lo convierte en una pieza central, capaz de elevar cualquier ambiente.